Lo que no debes hacer si tienes un examen importante

El primer periodo vacacional del año –la Semana Santa– está por comenzar o, de hecho, ya inició para muchos. Pero justo cuando buena parte de la población alista las maletas y se dispone a pasar unos merecidos días de asueto, algunos estudiantes todavía tienen la mente en los libros. Me refiero a quienes se preguntan cómo pasar el ENARM, el examen de ingreso a la universidad de su elección o la prueba de admisión a la educación media superior.

Y es que para muchos de los estudiantes que desean continuar con su formación, en mayo se presenta la segunda oportunidad del año para acceder a la institución donde podrán avanzar en su trayectoria académica.

Existen innumerables guías para cada tipo de prueba y además cada persona desarrolla sus propias estrategias de estudio y aprendizaje. Sin embargo, a veces nuestra inquietud no es saber qué hacer, sino qué evitar, a fin de que nada se interponga entre nuestra voluntad y nuestros objetivos.

Por ello, en esta nota no mencionaré consejos, sino algunas prácticas inconvenientes, cuando se trata de preparar un examen importante.

  1. No dejes el estudio para una semana o un día antes

Los exámenes de admisión a niveles de educación superior o a posgrados por lo general abarcan temarios muy amplios, pues ponen a prueba los conocimientos que se han adquirido en todo un periodo formativo (ya sea la educación básica, la preparatoria o la licenciatura). Por tanto, es prácticamente imposible, y enteramente desaconsejable, cubrir su contenido en unos cuantos días. Lo mejor es considerar varios meses para la preparación y elaborar un calendario de estudio.

  1. No estudies sin haber establecido un orden de prioridades

Todos tenemos facilidad para la comprensión de ciertos temas y algunos obstáculos para entender otros. Por eso, después de revisar el temario del examen y tener una idea clara de los temas que se incluirán, conviene distinguir los que más se nos facilitan y que dominamos en mayor medida, de aquellos con los que tenemos dificultades. Naturalmente, hay que empezar con estos últimos y dedicarles más tiempo en el cronograma.

  1. No trates de memorizar

A menos que tengas una memoria realmente prodigiosa, difícilmente lograrás que todos los contenidos se te graben con exactitud. Pero no debes preocuparte, porque esto no es realmente necesario; lo verdaderamente importante es que comprendas los temas y seas capaz de responder a los distintos tipos de preguntas que se puedan plantear.

  1. No te obligues a seguir todas las estrategias recomendadas

¿A todos tus amigos les funcionan los mapas conceptuales, pero a ti no se te da ni hacerlos? Pues no te obligues a seguir esa estrategia, por más popular y recomendable que sea. Si lo tuyo es elaborar síntesis, tarjetas, esquemas o hasta dibujos, adelante; identifica la mejor estrategia y apégate a ella.

  1. No dejes que el examen ocupe toda tu vida

Evita esto, especialmente los días previos al examen. Saturarte de contenidos o dedicar las 24 horas del día al estudio no te llevará a tener mejores resultados y, por el contrario, puede crearte problemas de salud. Equilibra tus sesiones de estudio con descanso, esparcimiento y ejercicio, y no descuides tu alimentación.