Comunicación inmediata

Hace un par de meses aprendí una lección muy importante para los tiempos en los que vivimos donde las distancias simplemente ya no existen al  momento de tener un artefacto digital cuyo poder de comunicación es supremo y su capacidad de reducir las distancias es tan contundente como la luz es veloz.

Esto sucedió un buen día cuando decidí ir a ver unas máquinas de empaque, unas piezas elementales para la implementación de nuestro nuevo negocio que habíamos ya comenzado a planear con mucho entusiasmo.

Aunque el entusiasmo es una parte crucial para hacer cualquier cosa que en la vida, éste siempre debe estar bajo control y no salirse del molde demasiado, ya que esto inevitablemente causará una ceguera mental.

Esta ceguera mental, cuando no se controla, se podrá convertir en un obstáculo muchas veces infranqueable, lo que nos termina costando el fracaso absoluto en algo que de otra manera podría haber sido muy distinto.

Previo a mi visita a la fábrica de máquinas de empaque había recibido muchos avisos y consejos de muchas personas, acerca de que debería actualizar mis aparatos de comunicación, algo a lo que me negaba rotundamente ya que condenaba severamente a los aparatos modernos por robarse el tiempo de las personas.

Una parte importante por lo que también les ignoraba era por mi exceso de entusiasmo por aquel nuevo proyecto que tenía en la cabeza, algo que en ese entonces no percibía pero ahora veo con suma claridad.

Es importante entender que cuando muchas personas nos dicen lo mismo es por alguna razón que por lo general no es para molestar, sino todo lo contrario, por lo que siempre debemos escuchar bien.

telecomunicaciones2

Aquel día cuando fui a ver aquellas máquinas de empaque dejé todos mis pendientes de la oficina con mis asistentes; sin embargo, los asistentes como todas las personas pueden ayudar con lo que no ven algo es necesario comprender.

A su vez debo decir que lo que sucedió aquel día jamás habría sucedido si hubiera escuchado los consejos de los demás.

Esto es porque aquel día por alguna extraña razón, tres de mis clientes más grandes me escribieron un correo con peticiones de carácter urgente, correos que por supuesto no pude ver ya que me encontraba en aquella fábrica y mi teléfono celular no tenía la función de correo electrónico.

Debido a esta situación y por no haber podido solucionar sus problemas a tiempo, dos de los tres clientes que he mencionado nos abandonaron, por lo que la compañía perdió un gran ingreso, todo debido a mi necedad de no actualizar mis aparatos de comunicación.

En ese momento me di cuenta de lo importante que es escuchar a las personas cuando todos concuerdan en algo en particular.

A su vez también me di cuenta de la importancia de tener nuestros aparatos de comunicación lo más actualizados que sea posible, ya que hoy más que nunca la comunicación inmediata es una necesidad.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *