Month: May 2017

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5 factores a considerar al comprar sillas escolares

Es hora de comprar nuevas bancas escolares, pero la cantidad de opciones disponibles puede ser abrumadora. Para ayudarte a decidir cuál funcionará mejor para tus necesidades particulares, te proporcionamos cinco criterios esenciales para que los consideres.

1) Altura de la silla y edad de los estudiantes

¿Se usarán estas sillas principalmente para los salones de clases de jardín de niños o también podrían ser usadas para niños mayores?

Es importante considerar esta cuestión al elegir una silla para que compres bancas o sillas que los estudiantes encajen correctamente y evitar las devoluciones. Las sillas están disponibles en varias alturas para acomodar todas las edades de los estudiantes.

Si las sillas son para ser utilizado por varios grupos de edad, deberás decidir si comprar diferentes tamaños para adaptarse a cada edad o comprar la altura de la silla para dar cabida a los más antiguos en el grupo, ya que es mejor que las sillas sean más grandes que pequeñas.

2) Almacenamiento

Si se necesita almacenamiento adicional para las mochilas y los libros de los estudiantes, considera una silla con una cesta de libros o butacas. Las sillas con cestas de libros son convenientes y proporcionan un acceso fácil para que los estudiantes alcancen los suministros que necesitan por lección durante todo el día, sin causar un atasco de tráfico en el aula.

Esto también podría eliminar la necesidad de comprar muebles escolares adicionales, tales como unidades de cubículo. Si no es necesario que las bancas o sillas cuentan con la disponibilidad de poner las mochilas de los niños y pertenencias, entonces tienes un poco más de flexibilidad en el estilo de la silla.

3) Movilidad

Considera cómo se usarán las sillas. ¿Se moverán las sillas alrededor del aula durante el día para el trabajo colaborativo? ¿Se moverán de una habitación a otra de manera regular o se utilizarán en un espacio que cumpla una doble función?

Si este es el caso, considera entonces una silla móvil con ruedas que sea fácil de apilar. La incorporación de muebles flexibles que son fáciles de mover alrededor de la habitación y su almacenaje te ahorrará tiempo y dinero.

4) Color

El color de los asientos que elijas es una cuestión de tono y de sentido práctico.

Desde un punto de vista pragmático, si prevés que los estudiantes coloreen en las sillas o realicen otras formas de vandalismo leve, el negro o colores obscuros servirían como una buena opción.

Si estás buscando un tono específico para el aula, el color azul se ha demostrado para calmar los nervios, mientras que el verde energiza los sentidos y el púrpura tiende a estimular la parte creativa del cerebro.

 5) Movimiento

El recreo y el movimiento físico durante el día escolar han ido disminuyendo a lo largo de los años, y muchos maestros encuentran que es difícil para los estudiantes permanecer sentados por largos períodos de tiempo.

Una solución a este problema es tener sillas de clase conocidas como asientos activos.

El asiento activo te involucra mientras te sientas, lo que te permite rebotar o oscilar un poco y mantiene tu cuerpo activo, quitando la energía nerviosa o excesiva.

Este movimiento hace más fácil el enfocarse mientras se fortalecen los músculos y quema calorías. El asiento activo es una gran solución para los niños con dificultades de aprendizaje que encuentran que la sesión sigue siendo extremadamente difícil.

Mientras jugaba una partida de Catán

Hace algunos días mis amigos me invitaron a un local de juegos de mesa donde probé el  famoso tablero de Catán. Ya había escuchado de él, de la diversión garantizada, de su forma singular; pero jamás me había sentado a disfrutarlo.

Al principio me asusté cuando vi un montón de fichas con números y letras, por las piezas en forma de casitas y puentes de cuatro colores distintos, además de las muchas tarjetas; pero conforme avanzaba el juego, y me explicaban el método, todo se hacía cada vez más fácil: lo único que tenía que hacer era extraer recursos, representados con ilustraciones en cartas, para poder edificar poblados, ciudades y puentes. Estos consistían en madera proveniente de los árboles, ovejas, ladrillo, trigo y piedra; material cuya ilustración me recordó mucho al de la blancura de los mármoles carrara.

Al insinuar la comparativa, mis amigos no dejaron de reír y a partir de ese momento, cuando comerciábamos la piedra o mencionábamos el material, todos hacían alusión al nombre del mármol.

A pesar de las risas que nos producía el haberle puesto nombre a la piedra, la partida estuvo muy reñida. Gana el que llegue a diez puntos de victoria. Cada poblado te da un punto y cada ciudad te otorga dos, pero primero debes edificar puentes que conecten tus casas.

Para construir necesitas de los recursos y para obtenerlos debes cimentarte en lugares ricos de estos bienes. En caso de que te falte alguno, recurrirás al trueque; es cuando los problemas llegan porque tus “amigos” no desean intercambiar o su tarifa es muy alta.

Otro de los problemas es el ladrón. Cada vez que en el dado sale el siete, éste personaje se mueve y dónde lo coloques robará recursos a tus amigos o te impedirá obtener más.

Lo bueno es que existen cartas adicionales que tienen efectos especiales y cuando todos teníamos entre siete y ocho puntos de victoria, obtuve la carta de Monopolio, acción que me otorgó las piedras de todos mis compañeros.

Lógicamente, al pedir el material, lo hice con su nuevo apodo y mientras todos reían, pude construir dos ciudades que me otorgaron cuatro puntos de acción directos. Mis amigos dejaron de reír al instante, ¡la novata les había ganado en su juego!

Desde ese día, vamos todos los fines de semana a disfrutar de los juegos de mesa y de la comida barata que sirven en la cafetería, y aunque el apodo sigue en pie, no hemos jugado Catán desde que les gané.

Una rápida descripción de … sillas plegables

Entre los asientos más comunes a finales del siglo XV, ampliamente atestiguados tanto por los originales como por la iconografía coetánea, se pueden encontrar tipologías plegables.

Sólo para mencionar los principales, tenemos el faldistorium, la silla de Savonarola, la silla de pinzas y el asiento de Dante.

En realidad, creo que es apropiado informar que los eruditos no usan palabras unívocas para identificarlas ya que son básicamente X-sillas y las variaciones las caracterizan por medio de muy pocas características es decir, altura y partes articuladas.

Italia,  no es la excepción a toda esta heterogeneidad.

Durante los últimos meses, con el objetivo de calmar de alguna manera los dolores de espalda de mi esposa, he estado buscando un asiento con un respaldo adecuado.

Ahora, deseando evitar el tipo Savonarola pero considerando que es una prioridad esencial para seguir con las fuentes directas, recientemente adquirí una silla plegable.

Esta funciona con un sistema de plegado anteroposterior y su origen es probable que esté relacionado con la “sella plicatibilis romana”, una especie de silla sólida grande donde los apoyabrazos están estrictamente conectados con la superficie del asiento y las piernas a través de pivotes giratorios.

Para los raros finales del siglo XIV y mediados del siglo XV, los ejemplos de esta silla plegable particular todavía sobrevivían, posiblemente procedentes del este e importados en Italia vía la influencia círculo árabe.

Tenemos dos ejemplos bien conocidos en la Casa de Petrarca en Arquà Petrarca y en el Museo Bagatti-Valsecchi en Florencia.

Si tienes oportunidad de visitar estos lugares o con solo buscar algunas fotos, observarás que suelen mostrar un asiento trasero con una parte elevada en el centro con decoraciones peculiares que consta de tres círculos concéntricos.

Las costillas pueden ser onduladas o rectas y adornadas con grabados cuneiformes magistralmente tallados por una punta de cuchilla.

Para mi gran sorpresa y satisfacción, descubrí más tarde que en Suiza también se conservan sillas de tenazas similares, más precisamente en el Schweizerisches Landesmuseum de Zurich, en el encantador escenario de un auténtico “Stube” construido por Cäcilia Helfenstein en 1489, En el Fraumünster.

Creo que sería muy interesante averiguar qué tipo y cuántas tipologías de tenazas y sillas plegables en general se pueden encontrar en toda Europa y posiblemente en el resto del mundo.

Esta singular pieza para sentarse ha trascendido los tiempos y las tipologías, ha pasado de ser un asiento exclusivo a uno mucho más accesible.

Si bien hoy en día podemos encontrar sillas plegables de diseñador un tanto novedosas, extravagantes o exclusivas, también las hay aquellas que son elegantes y dan un punto especial a cualquier rincón.

Sin embargo, la mayor y mejor utilidad que una silla plegable ofrece es justamente su aspecto y condición de que se puede plegar reduciendo su volumen al grado de ocupar muy poco espacio para su guardado.

Esta es la mayor de sus versatilidades y de ahí que la gama de materiales se extienda más allá de la madera y la tela.

Hoy podemos ver en una venta de sillas plegables una amplia diversidad para todos los gustos, necesidades y bolsillos.